
Hasta unas pocas horas antes, llovió con todo y pese a los amagues lógicos de cambio de planes, no nos amilanamos, fuimos para adelante y todo salió genial.

La sorpresa al verlo llegar fue grande ya que hacía unos cuántos años que no lo veíamos y si bien terminó la secundaria en otro turno, se animó a refrescar la memoria de los primeros años del Pellegrini.
Los dueños de casa no escatimaron esfuerzos para hacernos sentir a todos más cómodos, como en nuestra propia casa.

Qué estaría diciendo Alcira mientras Horacio dirige la orquesta.

El "Mesié" llegó tarde pero en seguida se dio cuenta que lo estábamos esperando.
